"Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas." (Pablo Neruda)
Hoy salí de esa cárcel, llamada “miedo”, hoy me di la libertad de desatar el pasado y atreverme a vivir el presente, rompí unas cadenas tan pesadas que no me dejaban avanzar, llamadas “lamentos”, deje de alimentarme con rencores pero hice algo más importante otorgue el perdón, la decisión más importante de todas…
Me perdoné a mí mismo...
La soledad a veces es tan necesaria, es como un analgésico te calma dolores, te sana el alma, ya que bajo el cuidado y el trato diario contigo, en medio de ese silencio es que aprendes a conocerte, es que escuchas tu voz, es que analizas como estas llevando el timón de tu barco, si eres un buen capitán o un simple pasajero a bordo que se deja arrastrar hacia donde la corriente lo dirige.
"Deja ya de engañarte. Eres la causa de ti mismo, de tu tristeza, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso o de tus éxitos, alegría y paz." (Jorge Santamaría)
De tu actitud depende tu vida. La vida es una aventura y solo aquel que se atreve la vive como tal, no trates de pensar en un futuro e inquietarte por el mañana, mejor vive tu presente sin temor.
Hoy desempolvé recuerdos, y tomé el libro llamado aprendizaje, solté un par de lágrimas porque a pesar de la armadura tan pesada que cargaba, el corazón aún pudo sentir, solté la duda, deje ir la ansiedad, tome una maleta y cargue mi presente, lo llene de sueños, de alegría, de pasión y le inyecté prudencia, cargue el valor, empaqué la perseverancia, pero dentro de esa maleta encontré algo con más valor que todo ello…
ME ENCONTRÉ A MÍ MISMO...
"Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas." (Pablo Neruda)
