Nos hemos acostumbrados al ruido, tanto externo como al producido por nuestros pensamientos. Debemos empezar a cultivar el silencio, no solo pausando de vez en cuando el constante palabreo, sino saliendo de la mente e instalandonos en nuestros sentidos, hablar menos pero escuchar, ver y sentir mas.
Asi es como la cualidad de nuestro silencio interior, empieza a impregnar cualquier cosa que llevemos a cabo. Puede que esto haga que algunos nos sintamos poco confortables, porque estamos acostumbrados al ruido. Si es asi, resulta recomendable entonces buscar a aquellos que puedan resonar contigo en tu silencio y que tambien disfruten de tu soledad.
Si llegas al silencio, habras llegado tambien a la morada del SER, habras escuchado la bella melodia del Universo que palpita al ritmo de tu corazon y sabras lo que en verdad significa Dios, Verdad y Sabiduria...